21 de enero de 2022
Tecamachalco, Puebla. Mx
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La educación en México entre la exclusión y la inclusión

Nuestra capacidad para alcanzar la unidad en la diversidad

será la belleza y la prueba de nuestra civilización

Mahatma Gandhi

A las y los estudiantes de la asignatura Educación especial

e inclusión educativa de la Universidad del Golfo de México

UGM campus Tecamachalco, Pue

En el ámbito educativo la inclusión y exclusión son dos polos diametralmente opuestos ya que en uno se dan las condiciones para la apertura y el acceso a la educación y en el otro de manera contraria se bloquea y niega este acceso.

Y es muy evidente desde el momento en que el docente sobre todo el que sigue ejerciendo desde las prácticas de la corriente tradicional, manteniendo un esquema estrictamente vertical que bloquea y mantiene su posición de autoridad poseedora del conocimiento, y que por tal hecho no se preocupa por identificar en lo mínimo los avances o retrocesos de los estudiantes regulares y mucho menos poner atención a las diferencias individuales de algunos estudiantes que requieren de la atención personalizada y que muchas de las veces se les toma en cuenta.

Y es precisamente en el caso de los estudiantes con algún tipo de diferencia individual en el ámbito escolar es la persona en quien se debe de centrar la atención y a la cual se le debe de brindar la atención adecuada, para efecto no tan solo de adecuar los contenidos curriculares sino también el entorno para hacerlo más accesible adaptándolo a un ambiente donde en la medida de lo posible las limitaciones puedan eliminarse en cuanto a la infraestructura y los accesos sea más cordial con los estudiantes con algún tipo de discapacidad, sea esta físicamotora, visual o auditiva.

Para Cruz et al (2017) “La educación inclusiva la podemos entender desde dos miradas. En una primera está la parte de la ley, la política, el ordenamiento o imperativo que desde discursos oficiales han permeado las prácticas institucionalizadas y modificado elementos representacionales sobre el lugar de los “diferentes”. (…) representa un Derecho Humano de algunos grupos y por tanto, en ella subyace una lucha más bien política, donde lo que debe darse es la reivindicación de espacios que se han considerado excluyentes para algunos y segregatorios para otros.

Por otro lado, (…) puede ser entendida más como un elemento pedagógico y didáctico (Echeita, 2014), lo cual concierne a una serie de prácticas educativas y diseños para todos (Verdugo y Shalock, 2013, Booth y Ainscow 2000, UNESCO 2003), apoyos que deberían desplegarse y coadyuvar a que los estudiantes, sea cual sea su condición, puedan acceder al currículum y sobre todo a conocimientos y habilidades indispensables para su vida en autonomía y conforme a derecho.” (1)

De acuerdo a la información que proporciona la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México (s/f) “La USAER es una instancia técnico operativa de la Educación Especial, conformada por un Director, Maestros de Apoyo, Psicólogo, Maestra de Comunicación y Trabajadora Social. En el marco de la Educación Inclusiva, proporciona los apoyos técnicos, metodológicos y conceptuales que garanticen una atención de calidad a la población escolar y particularmente a aquellas alumnas y alumnos que enfrentan barreras para el aprendizaje y la participación, y que se encuentran en riesgo de exclusión: población con discapacidad o con capacidades y aptitudes sobresalientes, así como aquéllos que en los diferentes contextos, se les dificulta acceder o participar en las oportunidades de aprendizaje de los campos de formación”. (2)

De acuerdo a García et al (2015) “El total de USAER que se han creado en el país es de 1,690 y hay 4,208 CAM (SEP, 2014). Se dice que con las USAER se atienden alrededor de 28,000 escuelas del nivel básico, cerca del 10% de las escuelas del país (SEP, 2012), aunque no resulta claro cómo se llega a esta cifra, pues cada una de estas unidades atiende a cinco escuelas en promedio.” (3)

El Instituto Nacional de Evaluación para la Educación en el documento “Principales cifras nacionales” (4) señala que a inicios del ciclo escolar 2016-2017 en el rubro correspondiente a la Educación especial se encontraban funcionando 4478 USAER y que en ese mismo ciclo escolar existía un numero de 97553 escuelas primarias y 39265 escuelas secundarias  que dan un total de 136818 que equivale al 16.36 %, al igual que García et al citado en el párrafo anterior no existe claridad en el número de unidades de servicio denominado USAER como centros de atención a escuelas.

En el caso de que el funcionamiento de las USAER fuera optima, que es lo mas deseable, de alguna forma los medios y recursos con los que cuente un centro educativo por lo menos debería tener la preocupación en el caso del nivel básico como lo es la primaria realizar pruebas para conocer aspectos como la audición y visión, y por otro lado conocer las actitudes y comportamientos que manifiesta el niño, a la par de entender que también se conozca si existe alguna afectación en cualquier extremidad o algún otro aspecto que afecte a los niños al incorporarse a la escuela.

Con esa información se generaría un expediente donde se verifique en algún momento algún tipo de discapacidad que le persona tuviera al menos en el grado más leve y así poder desarrollar las estrategias adecuadas identificar desde un primer momento las barreras u obstáculos que se tendría que enfrentar el estudiante  para su optimo proceso de enseñanzaaprendizaje.

  • Cruz Vadillo. Rodolfo, Iturbide Fernández. Paulina, Santana Valencia. Emma Verónica, (2017), “Implicaciones de la inclusión de alumnos con discapacidad en la práctica educativa”, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Congreso Nacional de Investigación Educativa, COMIE, San Luis Potosí, extraído del sitio: https://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v14/doc/0585.pdf
  • García Cedillo. Ismael, Romero Contreras. Silvia, Rubio Rodríguez. Silviana, Flores Barrera. Vasthi Jocabed, Martínez Ramírez. Araceli, (2015), “Comparación de Prácticas Inclusivas de Docentes de Servicios de Educación Especial y Regular en México”, Actualidades Investigativas en Educación, vol. 15, núm. 3, pp. 238-254, Instituto de Investigación en Educación, Universidad de Costa Rica, extraído del sitio: https://www.redalyc.org/jatsRepo/447/44741347011/html/index.html

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